De un Gran Paro, Grandes Lecciones - Foro Social Urbano Alternativo y Popular

Recientes

Construyendo ciudades para la vida digna

Translate

Post Top Ad

Responsive Ads Here

Post Top Ad

Responsive Ads Here

22 de junio de 2017

De un Gran Paro, Grandes Lecciones

Realizado por Rosa Roja [*] en: http://ift.tt/2rWCJWK

Por José Arnulfo Bayona. Ex vicepresidente de FECODE

Treinta y siete días duró el paro del magisterio y treinta y siete días duró el magisterio movilizado en las calles, junto con millones de estudiantes que levantaron su consigna de “Yo apoyo a mi profe” y de padres de familia que también les dijeron “Adelante Profe”. Millones de voces de la gente del común, 93% de la población según las encuestas, manifestaron estar de acuerdo y se solidarizaron con el paro y su justa causa. Fue, sin duda, una demostración de indignación, dignidad, compromiso, combatividad y espíritu de lucha de  los/as docentes, que fue creciendo y se mantuvo en ascenso hasta el último día. El paro se levantó con su fuerza intacta. Las jornadas de movilización fueron masivas y pacificas protestas cotidianas en  carreteras, calles y plazas públicas de las principales ciudades del país.

El colorido, la alegría, la creatividad y las consignas agitadas en las marchas, ganaron la simpatía de la población y el reconocimiento de la opinión pública. Fueron formidables demostraciones de unidad porque al paro convocado por FECODE  concurrieron maestras y maestros, afiliados y no afiliados  a sus sindicatos filiales, así como, los demás actores de la comunidad educativa. Se trató de una huelga general de la educación pública colombiana.

Los esfuerzos mediáticos del gobierno por culpar a los maestros de la parálisis de los centros educativos a donde concurren diariamente 8.500.00 niños, niñas y jóvenes de los sectores populares, que son los que estudian en escuelas y colegios públicos, fueron vanos, porque el magisterio logró  demostrar que fue precisamente el gobierno el responsable de esta hemiplejía permanente en que vive el sector público de la educación. El país entendió la justeza de los reclamos del magisterio e hizo caso omiso de las falacias de la  señora Ministra de Educación y el Presidente Santos, ampliamente difundidas por los medios monopólicos de comunicación a su servicio.

 La pertinencia de las exigencias del magisterio  era clara; pues reclamaban no solo mejoramiento del pésimo servicio de salud privatizado, respeto a la nivelación con el salario de los demás trabajadores públicos de su mismo nivel profesional, negociada en el paro de 2015, incremento salarial, condiciones dignas para el ejercicio de la profesión docente; sino también, incremento del presupuesto para la educación pública, que precisamente fue drásticamente reducido por decisión de los respectivos gobiernos de Pastrana, Uribe y Santos, mediante la creación del Sistema General de Participación -SGP – y su congelación por 15 años a través de la Ley 715 de 2002; durante los cuales la educación pública dejó de percibir la bicoca de 73 billones de pesos. La consecuencia, colegios mal dotados y sus plantas físicas deterioradas, sin posibilidad de ser mejoradas y, estudiantes recibiendo una alimentación escolar francamente lamentable. El paro incluyó la denuncia de la demagógica política de implantación de la  jornada única en planteles educativos con plantas en ruina, sin infraestructura adecuada, ni recursos para propiciar alimentación apropiada a los/as estudiantes que deben asistir a largas jornadas, sin que ello haya significado mejoramiento en la calidad educativa.

Hay que destacar que el paro fue decretado en una coyuntura feliz para la movilización y la protesta social, que crece con las luchas de resistencia que vienen realizando distintos sectores de la población nacional, tales como, las triunfantes consultas populares contra la gran minería y por el agua, la agricultura y la vida, de Cajamarca Tolima y Cumaral Meta, las jornadas de movilización por la defensa del territorio y la vida de las comunidades indígenas del Cauca, los paros de sectores de trabajadores del Estado por el alza de salarios y de manera significativa los paros cívicos de Chocó, Buenaventura y Tumaco, verdaderas rebeliones de las comunidades afrocolombianas contra la marginalidad, la miseria, la exclusión y el abandono en que los han mantenido  durante toda la historia republicana los gobiernos oligárquicos que han dominado el país. Se agitaba, y aún se agita, la idea de un paro cívico nacional contra las políticas antipopulares del gobierno neoliberal de santos, que además registra un bajísimo índice de popularidad reflejo del amplio grado de impopularidad y rechazo que se siente entre el pueblo colombiano.

El paro con su fortaleza y su presencia permanente en las calles, denunciando la negligencia y el cinismo del gobierno en la mesa de negociaciones, que solo ofrecía migajas salariales y negaba cualquier posibilidad de aumentar la inversión en educación pública, dio un salto de calidad en la lucha y pasó de la exigencia a la denuncia de las políticas antipopulares del gobierno y al compromiso con impartir  a sus estudiantes una enseñanza para “cambiar la sociedad y para las luchas” tal como  coreaban decenas de  miles de voces en la multitudinaria toma de Bogotá, el pasado 31 de mayo; simbólica consigna que expresó un grito de rebeldía de los educadores contra  la política educativa y el modelo pedagógico de sumisión, que gobiernos neoliberales les han obligado a impartir a sus educandos.

La radicalidad de maestros y maestras en las movilizaciones hizo crecer el respaldo y la solidaridad y retroceder  a la fuerza pública –ESMAD- en su amenaza de reprimir violentamente la protesta magisterial; tanto es así, que al primer conato de agresión a los/as huelguistas, la comunidad educativa le salió al paso con simbólicas consignas, como “con mi profe no se meta” y “mi profe se respeta”, que rápidamente se viralizaron en las redes sociales. Dicho sea de paso, la redes sociales de apoyo, neutralizaron la campaña de desprestigio, de mentiras y de confusión que los medios masivos desarrollaron para sembrar desconcierto y desmoralización entre los huelguistas y desvirtuar la inmensa solidaridad de la población. Hay que decirlo con todas las letras, un paro firme y fuerte, es un evento pedagógico, un ejercicio de educación política que genera pensamiento crítico y libertario.

El magisterio no se amilanó ante las mentiras y las amenazas del gobierno, los anuncios y las circulares ordenando descuentos de salarios de los días no trabajados, ni ante la negativa del gobierno a ceder en su negligencia para propiciar un acuerdo digno; al contrario, aumentó la indignación, arreciaron las jornadas de protesta y obligaron al gobierno a mantenerse en la mesa de negociación por más de veinte días continuos, hasta que lograron un acuerdo sobre puntos nodales de las peticiones magisteriales, para dar paso al levantamiento del mismo.

PRINCIPALES PUNTOS DEL ACUERDO

Los puntos acordados   fueron consignados en un documento de  13 páginas; cuyos aspectos centrales se resumen a continuación:

  1. Financiación de la educación, se creó una comisión integrada por voceros del gobierno, la Procuraduría General y FECODE, para que antes de que finalice el primer semestre de 2018 se tenga una propuesta de reforma estructural del Sistema General de Participaciones (SGP) que se presentará al Congreso de la República, antes de que finalice el 2018, que contemple el aumento progresivo  de los recursos para educación en un horizonte de 10 años posteriores a la entrada en implementación de la reforma (sic) que “permita garantizar de manera progresiva los recursos necesarios para seguir cerrando las brechas relativas a: 1) el acceso universal al sistema educativo público de todos los niños y jóvenes desde los tres grados del preescolar hasta el grado once, 2) la canasta educativa para todos los estudiantes en el sistema educativo público, 3) los requerimientos necesarios para la implementación de la jornada única, 4) los déficits históricos vinculados al retraso en la renovación de la infraestructura educativa pública y 5) las relaciones técnicas alumno-docente y alumno-grupo.
  1. Nivelación salarial. El Gobierno Nacional y FECODE, en cumplimiento del numeral 4 del Acta de Acuerdos firmada el siete (7) de mayo de 2015 entre FECODE y el Ministerio de Educación Nacional, acuerdan que en el marco de un proyecto de ley de reforma al Sistema General de Participaciones (SGP), el gobierno continuará el proceso de nivelación salarial mencionado en el Acta de Acuerdos señalada.
  1. Bonificación pedagógica. El Gobierno Nacional y FECODE acuerdan que a partir del año 2018 se pagará a los docentes y directivos docentes una bonificación pedagógica, en los siguientes términos. – En el año 2018 los docentes recibirán un pago correspondiente al 6% de la asignación básica mensual. – En el año 2019 los docentes recibirán un pago correspondiente al 11% de la asignación básica mensual. – A partir del año 2020 los docentes recibirán un pago equivalente al 15% de la asignación básica mensual. La bonificación constituye factor salarial.
  1. Cobertura de preescolar. El Gobierno Nacional pondrá en marcha un plan para ampliar la cobertura del grado transición de manera progresiva de forma que se logre el 80% en el año 2021 e iniciará la apertura del grado jardín en el año 2022 y en el 2024 del grado pre jardín con recursos del Sistema General de Participaciones (SGP); en los últimos dos grados de preescolar el inicio será, como mínimo, en el 7,5% sobre la población en edad escolar para los grados y los años referidos anteriormente. Esta ampliación de cobertura deberá desarrollarse en las instituciones educativas oficiales bajo tres principios: progresividad, descentralización y la articulación con la atención integral para que los estudiantes reciban los demás servicios que requieren los niños y las niñas en su desarrollo
  1. Continuación del proceso de implementación de la Jornada única escolar, con el compromiso de incluir en la propuesta de reforma al SGP, los recursos necesarios para su implementación; así mismo, para la implementación del programa en instituciones educativas que aún no están en jornada única, se deberán garantizar previamente las condiciones de infraestructura, alimentación y recurso humano docente necesarias para la ampliación a esta jornada escolar.
  1. Escuela, Territorio de Paz. El Gobierno Nacional y FECODE han acordado los términos de un proyecto de investigación sobre la proyección de la escuela como territorio de paz. Al respecto, el Ministerio de Educación apoyará la gestión de recursos a través del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías y FECODE contribuirá con recursos de cooperación internacional.
  1. Estatuto de la Profesión docente. Reactivación de la comisión tripartita (Congreso de la República-Ministerio Educación Nacional-Fecode) para consensuar un proyecto de ley sobre el Estatuto de la Profesión Docente, que tenga por objeto mejorar la calidad de la educación colombiana y que se ocupe, entre otros puntos, de lo atinente al sistema de carrera (ingreso, permanencia, retiro, modelo de evaluación y situaciones administrativas), de conformidad con los principios constitucionales de dignificación, profesionalización y mérito de la carrera docente
  1. Salud. El Ministerio de Educación Nacional y FECODE acuerdan que, en el marco del Consejo Directivo del Fomag, continuarán trabajando conjuntamente para concluir el actual proceso de contratación del servicio de salud para el magisterio y acuerdan trabajar conjuntamente para implementar las recomendaciones de la Procuraduría General de la Nación. Y ejercicio de la veeduría permanente sobre los actuales prestadores del servicio y los que se contraten posteriormente.

Hay que señalar que no se logró la garantía del reconocimiento y pago de las primas extralegales, ni la bonificación anual por servicios prestados del 35% y el 50% del salario devengado que el Estado reconoce a los demás trabajadores estatales y que constituye  factor salarial. Además, jurídicamente, tampoco es   equiparable a la “bonificación Pedagógica” que se comprometió a crear el gobierno, con un monto significativamente inferior  a la bonificación o prima de antigüedad. Por lo demás, las Centrales Sindicales habían pactado un incremento salarial del 6.75% para todos/as los/as trabajadores/as estatales; porcentaje que sumado con el 2% de incremento adicional pactado en 2015, constituye un aumento salarial del 8.75% para todos/as los/as docentes del sector público.

UN PARO FUERTE QUE LOGRO UN ACUERDO BUENO PERO FRAGIL Y EN MODO DE ALTO RIESGO

En mi opinión el paro fue una clara victoria política del magisterio, porque logró recomponer la unidad del gremio docente, que había sido fracturada,  por orden de la banca internacional, con la expedición del decreto 1278 de 2002 o Estatuto de la Profesión Docente. Fue un reencuentro de unidad  para la lucha por reivindicaciones que son comunes a los intereses de las/los docentes de  los dos estatutos que los rigen, que pese al descontento generalizado entre los docentes del 1278 por los acuerdos del paro de 2015, permitió a FECODE retomar el liderazgo de las luchas magisteriales.

El magisterio fue objeto de reconocimiento, respeto y apoyo de padres, estudiantes y la comunidad en general, por su noble  profesión y por la justeza de sus reivindicaciones, el país entero respaldó su lucha por mejores salarios y la dignificación de su profesión y su exigencia de  recursos  suficientes para  la financiación de la educación de sus hijos e hijas..

El paro también rebasó el marco de lo gremial corporativo, porque enfrentó al gobierno exigiendo rectificación de uno de los pilares de su demagógica  política social y dejó en evidencia que  son los gobiernos neoliberales los responsables de la crisis financiera de la educación pública y su mala calidad; quedó al descubierto que fueron los gobiernos neoliberales de Pastrana, Uribe y santos, los causantes de la desfinanciación del sector educativo, porque mediante acto legislativo de 2001 en el gobierno de Pastrana y la ley 715 de 2002 siendo Santos su ministro de Hacienda, se desmontó el sistema de financiación progresiva de la educación, consagrado en la Constitución de 1991 y se impuso  el SGP acompañado además de un proceso de  disminución progresiva los recursos para la educación  en el SGP, que en 15 años  despojó a la educación pública de  73 billones de pesos. Su propuesta de hacer de Colombia “el país más educado” no pasó de ser una falaz promesa demagógica de su campaña reeleccionista, no puede ser educado un país cuya oligarquía gobernante invierte en educación apenas  el 3.8% del PIB, monto inferior  a la inversión en educación de países como Brasil, Venezuela, México, Ecuador, Costa Rica  y Jamaica, entre otros.

Si bien es cierto que el acuerdo es fruto de la lucha directa del gremio docente y que  tiene un alto contenido político, puesto que lo acordado debe ser adoptado por reformas con carácter de políticas públicas, también lo es que el camino para su materialización será largo y tortuoso, si se tiene en cuenta que, bien sea mediante la expedición de una ley que adopte un nuevo SGP, o que se haga  mediante una  reforma constitucional, los tiempos  de la legislatura del actual Congreso de la República van solo hasta el 20 de julio de 2018, lo cual coloca al acuerdo en una lucha contra el tiempo y en estado de alto riesgo para su materialización. Del futuro de esta reforma quedaron dependiendo los acuerdos relacionados con la financiación de la educación, la ampliación a tres grados del preescolar, la nivelación salarial y la cofinanciación de la capacitación del 12% de docentes que no pasaron el ECDF. Ahora bien, si se escoge la vía de reforma constitucional el camino será más largo porque esta requiere dos legislaturas que duran por lo menos dos años.

La fuerza del magisterio tendrá que ser demostrada  nuevamente en las calles para garantizar el cumplimiento de los acuerdos fundamentales, la experiencia nos dice que jamás  gobierno alguno ha tenido la dignidad de honrar los acuerdos pactados en su totalidad.

En materia de reivindicaciones económicas inmediatas, siento que el gobierno le ganó el pulso al paro y a los trabajadores estatales. El alza salarial fue pactada por las centrales sindicales en un incremento equivalente al IPC + 1 punto, es decir el 6.75% retroactivo a enero, negociado justo en medio del paro magisterial fortalecido. Dicho aumento no cubre ni las alzas desmedidas del costo de vida, ni el golpe de la regresiva reforma tributaria y el aumento del IVA al 19%. La bonificación de 35% y 50% o prima de antigüedad que devengan los demás trabajadores del estado, le fue negada al magisterio con lo cual se viola el principio constitucional del derecho a la igualdad. Si se acepta en gracia de discusión, que en su reemplazo se negoció  la bonificación pedagógica, esta resulta significativamente inferior a la prima de antigüedad de los demás empleados del estado y su naturaleza jurídica es  totalmente distinta. Gracias a esta diferencia, el magisterio colombiano podrá seguir reclamando la bonificación a que tienen derecho.

LUCHA POR LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA DIGNIFICACION DE LA PROFESION DOCENTE NO TERMINA CON ESTE PARO

 Tomo la idea de este subtitulo del comunicado de los compañeros del grupo @Docentes Inconformes, para  concluir que el otro gran logro político fue la reunificación del gremio para la lucha, pues la unidad lograda en el paro de 2015 había quedado resquebrajada gracias a un acuerdo sobre evaluación de los docentes del 1278 que dejó inconformes a  más de cien mil educadores de este sector y, los directivos de FECODE habían perdido  toda credibilidad entre ellos. FECODE con este paro volvió a asumir la representación y el liderazgo, tanto del gremio docente, como de la comunidad educativa. Reitero que la fuerza del paro y el espíritu de lucha quedaron intactos, esta situación debería ser aprovechada por los directivos para abrir las puertas de sus sindicatos al ingreso masivo de los y las docentes que han sido renuentes y desconfiados de la importancia de FECODE como patrimonio de las luchas históricas del magisterio.

Mejor dicho, este paro reconectó al magisterio con el hilo de su propia historia. FECODE y sus sindicatos deberían aprovechar esta feliz coyuntura de unidad para producir  una reforma estatutaria que permita a docentes del 1278 aspirar a ser miembros de las juntas directivas y del Comité Ejecutivo  de FECODE, sin los prerrequisitos y las talanqueras de antigüedad en el cargo, o de haber sido directivos sindicales para aspirar a ser elegidos tanto a las directivas sindicales, como al Comité Ejecutivo nacional. Si se accediera a esta iniciativa la masa magisterial del 1278 ingresaría  a los sindicatos filiales y los 45 o más pequeños sindicatos que han surgido perderían su razón de ser, lo cual sería un duro golpe a la política de división estimulada desde los gobiernos neoliberales que la propiciaron.

Se acabó el paro pero la lucha sigue, debería ser la consigna de unidad del magisterio colombiano. Y levantar banderas para reorientar su lucha y mantener al magisterio en estado de alerta y movilizado por sus reivindicaciones. Acojo y apoyo algunas de las banderas propuestas por los companeros del movimiento Docentes Inconformes, como base para el debate hacia la reorientación de las futuras luchas del magisterio, que resumo a continuación:

  1. En lo económico: Exigir al gobierno que se destine el 7.5% del PIB, como mínimo para financiar la educación pública. Liquidar el actual Sistema General de Participaciones (SGP) y su estructura y, retornar, mediante Acto Legislativo, al Situado Fiscal y las llamadas “participaciones” de los municipios en los Ingresos Corrientes de La Nación (ICN), consagrado en la Constitución de 1991. Mantener la lucha por la nivelación salarial y la prima de antigüedad o Bonificación por Servicios Prestados en las mismas condiciones que la devengan los demás trabajadores del Estado.
  1. En la salud: Asumir la lucha contra la intermediación en la salud y unir al pueblo colombiano por la derogatoria de la Ley 100, así como la lucha por la recuperación y desarrollo de la red pública hospitalaria, con todos los avances de la ciencia y la tecnología puestos al servicio de nuestra salud como un derecho.
  1. Dignidad docente, estabilidad y nivelación: Derrotar y derogar el retrógrado y falso “estatuto docente” 1278, conquistar un escalafón que, en la lógica del 2277, permita ascender por títulos, experiencia y aportes académicos y a la investigación, la cultura y la pedagogía; eliminar la medida neoliberal llamada  regla fiscal aboliendo toda forma de evaluación sancionatoria y la ECDF de concurso para permitir que los y las docentes asciendan en igualdad de condiciones, sin detrimento de los ascensos alcanzados ya por unos pocos maestros del 1278. Exigir el debate abierto y fraterno de todos los maestros para la construcción de la propuesta del nuevo Estatuto Docente que requiere el magisterio colombiano, donde se incluya a los maestros provisionales, a los del sector privado, a los etnoeducadores y a los que se encuentran vinculados por cualquier otro tipo de contrato.
  1. Retomar el concepto de la relación maestro/alumno. Reglamentar que se conformen grupos de máximo 18 estudiantes por cada aula y maestro (en otros países son 15), y derogar el “mínimo 30” que impone la legislación actual. En este sentido, fijar otros límites al intento de “atender” más estudiantes con menos maestros (decretos 1850, 1290, y la nueva legislación adjunta).
  1. Democracia sindical: Nuestros dirigentes sindicales deben actuar con total independencia del gobierno y la politiquería. Ellos deben rechazar la aplicación de las políticas públicas neoliberales y luchar contra ellas. ¡Prohibido olvidar!: estar atentos a cualquier traición para denunciarla y fortalecer los sindicatos combativos. Necesitamos avanzar en la recuperación de las organizaciones sindicales para la lucha y la defensa del pueblo, de los maestros y los trabajadores, con total independencia frente al patrón, sus gobiernos y la politiquería. Nuestros dirigentes sindicales deben actuar con total independencia del gobierno y no “colaborar” con la aplicación de las políticas públicas neoliberales. Es del todo necesario avanzar en la construcción de una nueva dirección clasista para nuestras organizaciones y real práctica de la democracia sindical. Exigir reformas estatutarias tanto de FECODE, como de sus sindicatos filiales, para permitir el desarrollo de nuevos liderazgos y su participación en las directivas nacionales y departamentales.
  1. Organización para la lucha: Conformar los Comités en Defensa de la Educación Pública en nuestras instituciones, integrado por maestros, padres de familia y estudiantes, además de los comités sindicales por institución, y promover la integración y la coordinación de los mismos.

Estos puntos pueden servir de base para ampliar el debate hacia la construcción de una nueva plataforma de lucha y de  nuevos liderazgos sindicales y políticos  que disputen la dirección sindical y política del magisterio colombiano.

 


Etiquetas

\\\ C E D - I N S /// (18) A.M.A (10) Acción comunitaria (44) Acción humanitaria (10) Acción social (217) Agenda (11) Agua (1) Alianza de Medios Alternativos (16) Análisis - CENSAT Agua viva (47) Antioquia (3) Arte y cultura (6) audio (4) BBVA (1) Bello Antioquia (2) Boaventura de Sousa Santos (1) Catatumbo colombiano (1) Ceta (2) Colombia) (9) COMOSOC (58) Conflicto colombiano (3) Cooperación internacional (110) Corporación Jurídica Libertad (47) Corporación Nueva Gente (9) Cumbre Agraria (1) Derechos humanos (56) Desmilitarización de la vida (4) Desplazamiento forzado (2) Documentos (22) ecología (21) Economía solidaria (1) Emiliano Terán Mantovani (1) Empleo (2) Empresas Publicas de Medellin (1) Energía colombianos (1) Energías Renovables (1) EPM (1) Farc (1) Foro social Urbano Alternativo y Popular (1) Fotografía (1) Girardota Antioquia (1) Guatemala (1) Hidroituango (1) Incidencia política (14) Investigación (258) Israel (1) JUNTA CIVICA EL PINAR (Fuente Clara (9) La Rosa Roja [*] (1) Las comunidades del Nordeste Antioqueño RESISTEN (10) Mesa interbarrial medellin (1) Mesa Interbarrial Medellín (14) Minería (1) MODEP (21) Movimiento Colombiano (23) multimedia (1) Multinacionales (3) Naturaleza (23) neoliberalización (1) Nomadesc (114) Nueva Jerusalem (3) OMAL | Observatorio de Multinacionales en América Latina (258) Onu (1) opinion (1) Opinión (22) Ordenamiento territorial (18) Palestina (2) Paz con Dignidad (111) Penca de Sábila (18) Ponencias (3) Postconflicto colombiano (1) Prensa alternativa (58) proceso paz Colombia (4) Pueblo (32) Red Socialista de Colombia (1) Rios Vivos (1) Robledo - Medellín (9) Rosa Roja [*] (48) Segovia Antioquia (1) Senegal (1) Servicios públicos domiciliarios (4) Socialismo (68) transnacionales (1) Unión Patriótica (1) Valle de Cimitarra (1) Valle del Cauca (1) Venecia las Vegas (1) Video (19) Vivienda (12)

Post Top Ad

Responsive Ads Here